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| Un decepcionado Nowitzki se lamenta de la derrota de su equipo | ||||
Un cuarto fue suficiente para decidir el partido. Los 30 estelares puntos de Eslovenia en su inicio fueron suficientes para demostrar que Alemania nunca podrá llegar lejos si sólo se sirve de Dirk Nowitzki. La estrella de la NBA volvió a demostrar que es el gran anotador de este EuroBasket 2007, pero no tiene asegurada su participación en los cuartos de final. Los germanos tendrán un decisivo último partido del grupo contra Italia. A vida o muerte. El que gane el miércoles estará entre los ocho mejores. En cambio, los eslovenos, mucho más tranquilos, concluirán su exitosa participación antes de los playoff contra Lituania. Un duelo en la cumbre entre los dos únicos países que llegan al sexto partido invictos.
Eslovenia mostró sus armas desde el principio. El cuarto inicial fue un no parar de lanzamientos lejanos que siempre cruzaban el aro. Matjaz Smodis, el mejor del encuentro, y Jaka Lakovic destrozaron desde lejos a unos pobres alemanes que se vieron sorprendidos a los nueve minutos con un parcial de 10-0 y una diferencia de 21 puntos. La estadística lo decía todo: 3/5 (60%) en triples y 6/7 (86%) en lanzamientos de dos. La cara de desolación e impotencia de Nowitzki no era para menos. Ante tal pájara, el seleccionador Dirk Bauermann prefirió darle descanso hasta entrado el segundo cuarto. El problema no eran los nueve puntos de Alemania, sino los 30 de los eslovenos. Y lo que aún les faltaba por venírseles encima.
Mientras Eslovenia continuaba su trámite con sólo dos cambios (Ezarem Lorbek y Slokar), Bauermann ya llevaba diez jugadores en el parquet. Probaturas mil para detener la perfección eslovena. Sin embargo, la ausencia de Nowitzki llevó a los verdes hasta 24 por delante en el marcador justo antes de llegar al cuarto de hora de encuentro. Nowitzki, obviamente, regresó para intentar poner orden. Pero sus intentos nunca reciben el apoyo de unos compañeros muy limitados, a años luz del mejor jugador de la liga regular en la última NBA. La única realidad, o consolación, fue que Eslovenia bajó un peldaño y su marcador se quedó en la mitad. Con ello se evitaron vergüenzas mayores. Lo más vistoso de los segundos antes del descanso fue el duelo entre Smodis y Nowitzki. El germano trataba de parar de cualquier forma al jugador del CSKA de Moscú.
En la segunda parte del partido continuó la paupérrima actuación alemana. Desde fallos incomprensibles, faltas de saque, tapones de Radoslav Nesterovic –todo ello por culpa de un negado Steffen Hamann- y los reaparecidos errores de Nowitzki. Como ante Francia hace dos días, estos minutos fueron los más complicados para el baloncestista de los Dallas Mavericks. Toda la responsabilidad pasaba por sus manos, pero el agotamientos contribuyó a que la distancia llegase a los 30 puntos (31-61). Casi el doble a otros 30 segundos para el final del cuarto, que se cerró con un escandaloso 34-63. un 29% en tiros de dos (10/34) y un 21 en los de tres (3/14) confirmaba que difícilmente superarían los 50 puntos a la conclusión del partido.
La cuenta atrás comenzó con un tapón que tumbó en el parquet a Grunheid. Y a él le acompañó un sonoro grito que se escuchó en todo el Madrid Arena. Slokar terminaba de cometer su quinta falta personal, la que conlleva la expulsión. Con los alemanes derrotados antes de tiempo –Nowitzki ni salía a la pista- y los eslovenos emocionados, se alcanzó la momentánea máxima diferencia de todo el partido gracias a un triple de Smodis (39-72) –después se llegaría a 34-, el mejor con sus 22 ‘regalitos’ a Alemania. Fue el momento en el que el técnico Ales Pipan cedidó también sentar a sus figuras y dejar que los últimos cinco minutos fuesen para los habituales suplentes y que todavía no habían saltado a la pista (Vidmar, Klobucar y Cebular). Los minutos pasaban despacio ante tal aburrimiento. Las animadoras, las Red Fox, eran la única alternativa a un partido resuelto y un equipo que sin Nowitzki no merece estar un segundo en esta fase del campeonato.
ALEMANIA 47 – ESLOVENIA 77
ALEMANIA (9, 13, 12 y 13): Hamann (2), Greene (3), Okulaja (5), Nowitzki (16) y Femerling (2) –cinco inicial-, Herber (0), Demirel (2), Jagla (7), Garrett (3), Arigbabu (2), Roller (2) y Grunheid (3).
ESLOVENIA (30, 15, 18 y 14): Lakovic (12), Jagodnik (4), Domen Lorbek (6), Nesterovic (13), Smodis (22) –cinco inicial-, Ezarem Lorbek (4), Slokar (9), Dragic (5), Vidmar (0), Klobucar (0) y Cebular (2).
ÁRBITROS: Arteaga (ESP), Jovnic (SRB) y Shtriks (ISR). Expulsado con cinco faltas personales el esloveno Slokar.
INCIDENCIAS: 6.000 personas durante el tercer y último partido de la segunda jornada de la segunda fase del EuroBasket 2007.












